Años comprendidos: 1975-1978
El Régimen no finalizó oficialmente hasta la aprobación de la Constitución de Diciembre del 1978. El 1986, España entra en la Comunidad Económica Europea. El 1982, el PSOE gana las elecciones generales y a partir de ahí ya no hay franquistas en el Gobierno. El 1973 muere Carrero Blanco y empieza la Crisis del Petróleo, incrementando las protestas contra el Régimen.
Debilidad del Régimen y alternativas
Del 1973 al 1975, la situación de España es de una debilidad de mando, ya que Franco, ya decrépito, ocupaba todos los cargos, y cede la presidencia del Gobierno a Luís Carrero Blanco, su hombre de confianza.
La muerte de Franco estaba cerca, y la institución empezó a pensar en la continuidad del Régimen. Se autorizaron asociaciones políticas dentro del Movimiento, permitiendo cierta pluralidad.
Carlos Arias Navarro, «El carnicero de Málaga», persona de confianza de Franco, asumió el cargo de Presidencia el 1974, tras el asesinato de Carrero Blanco. No planteó ninguna alternativa democratizadora en su discurso. El cargo lo asumió hasta la muerte de Franco.
El 1975, Hassan II provoca La Marcha Verde: la invasión de Marruecos al Sáhara Occidental.
El 1974 caen las dos últimas dictaduras occidentales: Grecia y Portugal. Sólo quedaba España.
La situación estaba movidita para el Régimen. Por ejemplo, un obispo, que pidió reconocer «las peculiaridades del pueblo vasco», le hicieron un arresto domiciliario. La Unión Militar Democrática, un grupo minúsculo dentro de las Fuerzas Armadas, fue reprimido por miedo a emular un levantamiento militar como el de Portugal. El Régimen tenía todo el poder, pero actuaba a la defensiva. Se sentían inseguros.
Paralelamente, la distancia entre quien estaba en la clandestinidad y quien estaba en el exilio era grande. Desde el exilio, cada año esperaban la caída del Régimen.
Los partidos republicanos liberales de izquierdas, como Izquierda Republicana, prácticamente desaparecieron, y sólo quedaba Acción Republicana Democrática Española, que mantenían el Gobierno en el exilio.
El PSOE tenía a su dirigente, Rodolfo Llopis, en el exilio. El año 1974, en Suresnes, hacen un congreso donde estaban Felipe González, Nicolás Redondo, José Mujica… y derrotan a los viejos que controlaban el partido.
El PCE también tenía a su dirigente, Santiago Carrillo, en el exilio y, aunque el partido dentro de la clandestinidad estaba fuerte, lo respetaban.
Hay un núcleo carlista que se proclama socialista autogestionario y reclaman el trono de otro señor.
Se crea la Junta Democrática de España, que pretendía ser unitaria. La creó el PCE y, al contrario de lo esperado, sólo estaban adheridos partidos filo-marxistas. El PSOE no entra y crea otra.
El objetivo es acabar con el Régimen y constituir un Gobierno Democrático Provisional encabezado por anti-franquistas, pero no funciona.
El 1971 se forma la Assemblea de Catalunya, con otra característica: convocaban manifestaciones, tenían unos objetivos claros y había más pluralidad.
Justo después de la muerte de Franco, empiezan a producirse una especie de protestas que consistían en sentarse delante de la Cárcel Modelo de Barcelona para reclamar la amnistía. Grupos católicos siguieron estos tipos de protesta.
Nadie sabía qué pasaría después.
La Transición es, en realidad, el resultado de dos debilidades: la del Franquismo y la de la Oposición. El Franquismo no tenía fuerzas para mantener la Dictadura, y la Oposición no era suficientemente fuerte para construir una alternativa.
A los Estados Unidos les interesaba que el Régimen continuase, debido a la Guerra Fría. Con el levantamiento militar contra el Estado Novo portugués, los comunistas cogieron protagonismo.
Sucesión
La Transición fue un cambio de Estado pero con una continuidad del Jefe de Estado: El escogido como Jefe de Estado fue por el mismo que fue Jefe de Estado durante el Franquismo.
La legitimidad de Juan Carlos de Borbón viene de la legislación franquista. La sucesión monárquica se rompió con Alfonso XIII. No tiene legitimidad democrática.
Franco escribe un testamento político y un testamento militar: Le dijo a los militares que obedecieran a Juan Carlos.
La prensa internacional dice que no se sabe por dónde saldrá este hombre. Hay muchas dudas sobre qué hará. Es un contraste con lo que se decía en España.
Los que tienen más miedo, temen que el último presidente franquista sea el primero en la Monarquía. La oposición demandaba una ruptura democrática. Se imaginaban una huelga general después de la muerte de Franco, que provocaría un gobierno provisional con unas elecciones y un referéndum. No fue así.
El proceso fue de reforma, no de ruptura. En cambio, el resultado sí fue de ruptura. El proceso, igualmente, estaba controlado por los franquistas. Tras las elecciones de 1977, la oposición no tiene una representatividad similar al resto.
Gobiernos
El noviembre de 1975, Juan Carlos I confirma a Arias Navarro como presidente del Gobierno. Duró hasta julio de 1976. No toma ninguna iniciativa política de reforma, y se producen movilizaciones que, por coherencia, no podían responderse con represión ya que estaban vendiendo un cambio.
El año 1976, hay una reorganización de los sectores franquistas que entienden que hay que desactivar de alguna manera el desafío catalán. En febrero, Juan Carlos I da un discurso en Barcelona con cuatro palabras en catalán. El mismo día hubo represión. El Rey veía que las «peculiaridades regionales» de Cataluña se tenían que gestionar, y se crea una comisión para crear el Consejo General de Cataluña.
Durante 30 días, se producen las marchas por la libertad, reclamando restituciones de luchas y locales, así como nombres de calles y plazas. El Gobierno de Arias Navarro lo prohíbe, y acaban siendo perseguidas por la Guardia Civil.
En marzo, hubo una huelga general que acabó con asesinatos. Fraga Iribarne, Vicepresidente y Ministro de Gobernación, dijo «la calle es mía». Hubieron más de 400 muertes durante toda la Transición.
El Gobierno de Arias Navarro no tenía salida y fracasa. Cuando dimite en julio de 1976, Juan Carlos I nombra a Adolfo Suárez como Presidente, presentando una imagen muy diferente. A partir de este momento, el control de la Transición ya no lo tienen las autoridades franquistas, pero en ningún momento se rompe la legalidad franquista.
Adolfo Suárez tiene carrera dentro del Régimen. Era director de RTVE, conocía bien cómo tener una buena imagen (televisiva). Utilizó, por tanto, la televisión como medio para recibir una buena imagen.
Había miedo a una guerra civil y era el tema estrella. Vista desde fuera, parecía enigmática. Adolfo Suárez presenta una imagen inocente, moderna, que parecía que no tenía nada que ver con el pasado.
De cara a la galería, se quería vender una imagen pacífica y modélica, pero la policía mató oficialmente a 150-160 personas.
Los dos líderes más identificados con la Guerra Civil fueron los que sacaron peores resultados electorales. No llegaban al 10%.
La primera misión de los catalanistas era hacer llegar al conocimiento general de que legítimamente hay una Generalitat en el exilio, gobernada por Josep Tarradellas.
Adolfo Suárez anuncia que en 6 meses habría un referéndum de reforma política. Se compromete que en un año habrían elecciones. No quería negociar con la oposición hasta ver que tendría apoyo con la Ley para la Reforma Política. Lo que acabó pasando no se lo esperaba nadie.
La Ley de Reforma Política, que se aprobaría en las Cortes Franquistas, decidiría qué hacer más adelante. Las Cortes la aprobaron porque habla de un mecanismo para celebrar unas elecciones que constituirían unas nuevas. Hubo dificultad para que la aprobasen, pero no tenían otra alternativa frente a las movilizaciones populares. No podían ofrecer un Franquismo sin Franco, y la Ley les iba bien para poder seguir teniendo control. En términos jurídicos e institucionales, la Dictadura se reemplaza.
El Diciembre de 1976 se hizo el referéndum para la reforma política. Hay una participación del 77%. Suárez tiró de una propaganda muy guapa.
A partir de aquel momento, acepta tener contacto con la Oposición, ya que la Ley tenía previsto que tras el Referéndum habrían elecciones.
No habría congreso, pero sí senado, senadores escogidos en ámbito provincial. 4 por cada provincia, con reparticiones diferentes en algunas comunidades, 1 por Ceuta y 1 por Melilla.
Habían estudios sociológicos electorales. El miedo a una mayoría de izquierdas se equilibraba con el Senado. En ese momento, si el Senado votaba en contra de una Ley que saliera del Congreso, se tenía que crear una comisión mixta.
El Rey podía escoger 41 senadores a dedo, los cuales tiraban hacia la derecha.
No estaba decidido quién podía participar en las elecciones.
El 11 de septiembre de 1976 fue la primera Diada autorizada. Se legalizó hacerla en Sant Boi, no en Barcelona, tal y como se pidió desde la organización.
La Junta Democrática de España de julio de 1974, impulsada por el PCE, se encontró con la Plataforma de Convergencia Democrática, impulsada por el PSOE en junio de 1975. Se acaban juntando el marzo de 1976, conformando la Coordinación Democrática, conocida como la Platajunta, pero el Gobierno no reconocía ningún contacto con la Oposición hasta diciembre de 1976, cuando se creó la Comisión Negociadora de la Oposición, conocida también como Comisión de los Nueve.
Con esta comisión se negociaron las condiciones de las próximas elecciones.
Hay momentos de mucha violencia política: ETA, GRAPO, extrema derecha… El PCE, ante esto, prefiere moderarse, y así no perder una posible legitimidad popular.
Aunque la línea roja acababa en el PSOE, finalmente, durante la Semana Santa de 1977, a dos meses de las elecciones, se anuncia la legalización del PCE con la condición de que abandonaran su adscripción republicana. Esto dio legitimidad democrática a Suárez.
Las elecciones de 1977 eran importantes. Las autoridades franquistas buscaban continuar mandando con legitimidad democrática. El resultado que habría era incierto.
Los partidos que no aceptaban la monarquía continuaron siendo ilegales.
Estas elecciones movilizan a la población. Las organizaciones clandestinas crecen enormemente.
Suárez era la cara electoral de la UCD, partido formado por un equipo técnico, e intentaba esconder su carrera política dentro del Franquismo, reivindicando estabilidad y auto-proclamándose como «La Vía Segura». Se presentaban como el centro político, pero eran de derechas. Sacan 165 diputados (La mayoría absoluta estaba en 176).
Felipe González, que se cargó la antigua línea del PSOE, era joven y transmitía una visión anti-bélica. La Guerra Civil era cosa de los abuelos. Saca 118 diputados.
Alianza Popular eran los 7 ministros de la Dictadura. No renegaban de su pasado. Sacan 16 diputados. Decían que ya eran demócratas dispuestos a participar de la estructura democrática.
El Partido Comunista de España, que iba en lista conjunta con el PSUC, saca 20 diputados. La Guerra Fría estaba muy presente, y el hecho de que el PCE fuera Eurocomunista los alejó de ser relacionados con la URSS.
El Partido Socialista Popular, que se presentó con una candidatura separada del PSOE, saca 6 escaños y no tardará en en integrarse en el PSOE.
La Democracia Cristiana fracasa. El sector moderado se fue hacia Suárez.
Por primera vez en 41 años se presentan partidos sólo en determinada comunidad autónoma.
El panorama catalán era diferente, predominaba la izquierda. En Galicia, el panorama era similar al general. En el País Vasco, había un panorama singular, pero diferente al de Navarra.
En Cataluña, las elecciones las gana una coalición llamada «Socialistes per Catalunya». El lema era «Per una Catalunya lliure, pròspera i sense classes». En segundo lugar quedó PSUC; en tercer lugar, PDC (Pacte Democràtic per Catalunya).
En España, hay una tendencia bipartidista.
Son las primeras elecciones en 41 años. Son de legitimidad dudosa, porque no toda la oposición estaba representada, no había una voz plural en los medios ni estaba aprobada la Amnistía.
La mañana siguiente de las elecciones, todo cambia. Suárez, investido presidente, dice que se compromete con hacer una Constitución. Recibió el apoyo de Pacte Democràtic per Catalunya, que tenía 11 escaños y eran los mínimos que necesitaba UCD de Suárez. El PSOE no tenía mayoría y no tenía alternativa.
Las consecuencias de las elecciones son la puesta en marcha del concepto de Consenso, encabezado por Adolfo Suárez. Se tenía que hacer un cambio político plural con la oposición, debido al contexto: Huelgas, crisis económica internacional del petróleo, presos de la oposición…
Los pactos de la Moncloa tienen dos patas: Pactos políticos y pactos económicos.
En el País Vasco, la participación en la aprobación de la Constitución no llegó ni a la mitad.
El octubre de 1977 se firman los Pactos de la Moncloa, con una vertiente política, y otra social. Las fuerzas de izquierdas lo aceptaron, y se abría paso hacia una constitución democrática.
Los grupos nacionalistas (catalanes y vascos) tenían que sentirse incluidos.
Juan Carlos I viaja a Barcelona sabiendo que Cataluña tuvo autonomía durante la República. Se busca legitimidad. A partir de aquí se abre el Consejo General de Cataluña, una propuesta de Mancomunidad que, con las siguientes elecciones, acabó cancelándose.
El resultado de las elecciones comportó un giro. Antes de la Constitución, se inicia la Operación Tarradellas: Adolfo Suárez consideró ponerse en contacto con Tarradellas, aunque hubiese querido no hacerlo y contactar con Jordi Pujol en su lugar. El 1954 se escogió a Josep Tarradellas como Presidente de la Generalitat de Catalunya en el exilio, y se desvincula de ERC, teniendo una posición personalista que no se entendió desde la clandestinidad.
Secretamente, Suárez envía a un coronel de inteligencia para entrevistarse con Tarradellas. Tras la entrevista, el Coronel le trasladó que Tarradellas estaba empeñado en que era el Presidente, que quería reinstaurar la Generalitat y que era anticomunista. Esto último fue importante para Suárez y facilitó la relación.
Suárez veía que el Consejo General de Cataluña no funcionaría, e intentará que la izquierda no coja fuerza. Viaja fuera para entrevistarse con Tarradellas y empiezan las negociaciones. Tarradellas acaba llegando a Barcelona el octubre de 1977 como Presidente de Cataluña, bajo unos acuerdos que incluían defender la Monarquía. Así, se restauró la Generalitat tras un 11 de septiembre multitudinario, cerca del millón de personas.
No había Estatut porque no había Constitución española, por tanto, en Cataluña se forma un gobierno provisional pactado con el resto de partidos, con consejeros sin cartera y técnicos.
Se crea el Consejo General Vasco, liderado por el PSOE.
El octubre de 1977 se firma la Ley de Amnistía para amnistiar a presos políticos de la Oposición, pero también a franquistas que cometieron delitos.
A partir del otoño de 1977-inicios de 1978, empezó un movimiento de demandas por las autonomías en otras zonas como La Rioja, Castilla-La Mancha, Cantabria, León…
El País Valencià vive una lucha brutal entre la izquierda y la derecha sobre si tener un vínculo con Catalunya o no.
Cuando se crea el Consenso, muchos sectores minoritarios se quedan fuera.
Se empieza a elaborar la Constitución, que se fue improvisando y es muy convencional, siguiendo la línea de las democracias europeas: dos cámaras (Congreso y Senado), Sistema D’Hont… La división de poderes es formal. Presenta una diferencia: el Título VIII. Este título fue la discusión más fuerte. Trataba de dotar de autonomía a algunas regiones.
Alianza Popular votó a favor con la boca muy pequeña, porque no estaba a favor de este título. PSOE, PCE y UCD votaron a favor; Fuerza Nueva, el partido de extrema derecha de entonces, votó NO y OEC se abstuvieron. AP pintaba muy poco.
Los artículos 143 y 151 establecían los criterios para conformar una comunidad autónoma. Cataluña, País Vasco y Galicia celebraron referéndums, de acuerdo con el 151.
El título VIII tiene una parte muy importante, que es considerar la tradición histórica de la foralidad de Navarra y el País Vasco. Se reconoció la foralidad del País Vasco pero no la de Navarra. A partir de aquí, algunos sectores de ETA abandonaron las armas, pero otros continuaron.
La Constitución se ratificó el 6 de diciembre de 1978. Hubo una participación del 67%, el 88% votó a favor. El País Vasco tuvo una participación del 44-45% y el NO sacó un 25%. El PNV pidió la abstención.
Se aprueba la Constitución. Cualquier ley de la época franquista que contradijera la Constitución se derogaría, pero no hubo depuración de policías franquistas, periodistas del NODO… que asumieron posiciones públicas.
Se convocan elecciones generales para el 1 de marzo de 1979, con resultados poco diferentes respecto a las de 1977, pero con un hecho relevante: La aparición del Partido Socialista de Andalucía. Tras estas elecciones, el primer paso para Cataluña era elaborar el Estatut. Se firma el mismo año, y reconocía como competencias la Educación, la Sanidad… y la lengua catalana como idioma oficial.
El 3 de abril son las elecciones municipales, en ayuntamientos que hasta entonces eran franquistas.
Había tensión en los ayuntamientos. Muchos fueron dimitiendo porque sabían que entrarían los que se manifestaban en las calles. Las izquierdas consiguieron las alcaldías de las grandes ciudades, aunque la UCD fue el partido que sumó más votos. En Cataluña, la ganadora general era la izquierda política.
En mayo, el PSOE celebra un congreso, donde Felipe González propone desentenderse del marxismo, para moderarse, ganar más votos y aspirar a gobernar el país. Un 60% de los delegados votan en contra, y González abandona el partido. A finales de año, se celebra otro congreso y se da un pulso hasta que la propuesta de González surte efecto. A partir de ahí, el PSOE intenta reformular su imagen.
El febrero de 1980, el País Vasco celebra las primeras elecciones autonómicas y gana el PNV. En segundo lugar queda Herri Batasuna. Esto fue un elemento negativo para el Gobierno central.
En Cataluña, se tenía que constituir el Parlament. Se convocan las primeras autonómicas para marzo de 1980. En general, se daba por hecho que ganaría la izquierda pero, de forma inesperada, ganó un nuevo partido llamado Convergència i Unió, liderado por Jordi Pujol. Negoció su investidura con pactos. En aquel momento era posible hacer un tripartito de izquierdas, pero no se produjo. La investidura se consiguió gracias a ERC y UCD. Gobernó en solitario.
Más tarde, se celebran las de Galicia.
Antes de estas elecciones, se celebra un referéndum de autonomía en Andalucía, que apuesta por ser una autonomía. Había mucha fuerza del PSOE, y la UCD era marginal. La demanda de autonomía estaba marcada por la izquierda. La UCD pedía un proceso de entrada de forma lenta, y desde el Gobierno central piden la abstención.
Almería sólo llegó al 40% del SÍ. Conllevó conflictos, ya que fue la única provincia en no asumir los votos mínimos. Finalmente, se aprobó la autonomía por presión.
Se produjo un despliegue autonómico.
Se reivindicó con fuerza una ley de divorcio y la despenalización del adulterio en las mujeres.
Nace la Declaración de la renta.
Para la UCD, la Ley de Divorcio era una línea roja. Cuando se aprobó, gran parte abandonó el partido. Gran parte de la Iglesia Católica presionó a la UCD por aquella aprobación. Igualmente, la Ley no facilitaba el divorcio.
En febrero de 1981 se produce el XXIX Congreso Federal del PSOE, de donde surgieron escisiones. En noviembre, sectores socialdemócratas se adhieren al PSOE, y sectores democristianos opositores de Suárez se adhieren a Alianza Popular.
España, que viene de un aislamiento diplomático y militar, no tiene política exterior. En el Reino Unido y EEUU, los partidos neoliberales cogen fuerza. Suárez piensa en formar parte de los países no alineados, y pone nerviosos a los que quieren adherirse a la OTAN. Suárez consideró no entrar.
Entre 1973 y 1985, se producen atentados, con un auge importante a partir del 1978 hasta 1981, el índice del paro crece enormemente a partir de 1975. Suárez renuncia como Presidente del Gobierno. Su sucesor, Leopoldo Calvo Sotelo, se presenta para la investidura, que se cancela cuando unos militares dirigidos por Tejero entran armados intentando dar un golpe de Estado en el Congreso de los Diputados.
La tesis oficial es que el Rey no tenía nada que ver con esto, pero los entonces directores de La Vanguardia, años después, publicaron un tuit rectificando, después de un programa de Jordi Évole. Un diputado de Convergència i Unió presente en el Congreso era un actor.
A la semana siguiente, la UCD celebra un congreso, donde la militancia se divide por la mitad. Paralelamente, un dirigente del PSOE se dispone a hablar con los militares.
Calvo Sotelo, que tenía afinidad con los EEUU, defiende que España entre en la OTAN, y hace entrar a España en la OTAN con su mayoría en el Congreso.
La Ley Orgánica de Armonización del Proceso Autonómico (LOAPA) se crea para poner unas limitaciones a las comunidades autónomas. Se pacta entre la UCD y el PSOE. El PCE y los partidos nacionalistas la llevan al Tribunal Constitucional, que la rechaza en parte. En Cataluña hubieron movilizaciones y manifestaciones.
Otro fracaso para la UCD son las primeras elecciones gallegas. AP ganó las elecciones con 26 diputados, frente a los 24 de la UCD. La mayoría es de 75.
Todos estos factores provocaron la caída de la UCD, desintegrándose. Incluso Adolfo Suárez abandona.
En mayo de 1982, Andalucía celebra elecciones y el PSOE gana. En octubre, se celebran elecciones generales con la victoria del PSOE, que tenía el lema «Por el cambio». A partir de aquí, hablamos de la consolidación de la pretendida Democracia.